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Sin embargo, un reciente incremento en los precios de los sellos ha afectado directamente a vendedores y distribuidores vinculados a esta actividad tradicional, según declaraciones de comerciantes en ese sector.
Antes de los incrementos, las ventas ya habían disminuido entre un 80 y 85 % tras la eliminación de los sellos expresos por parte de las autoridades postales. Sin embargo, con la nueva estructura de precios, asegura que la demanda "se redujo a cero".
El impacto económico ha sido severo. Almonte asegura que enfrenta pérdidas totales, con un inventario de entre 85,000 y 90,000 tarjetas postales sin salida en el mercado. "Eso es para botarlo o quemarlo. Nadie lo compra", lamentó.
El modelo de negocio dependía en gran medida de pedidos de clientes, principalmente tiendas de hoteles orientadas al turismo. Según explicó, un cliente podía solicitar hasta 500 sellos mensuales, lo que a su vez impulsaba la venta de cientos de postales. Actualmente, esos pedidos han desaparecido.
Ante la caída de ingresos, algunos vendedores han tenido que abandonar la actividad y buscar otras fuentes de sustento. En el caso de Almonte, incluso se vio obligado a prescindir de dos empleados. "No produce ni siquiera para mí", expresó.
El aumento de los sellos se produce en un contexto donde el uso del correo tradicional ya enfrenta desafíos por la digitalización, lo que agrava aún más la situación de quienes dependen de este mercado.
"Las postales son marca país, promueven la cultura y los destinos. Yo tengo de la Zona Colonial, de todo el país", expresó. Máximo Nin —quien asegura tener más de 45 años vinculado a la venta de postales—.
En su caso, Nin ha comenzado a producir y vender artículos como imanes y otros recuerdos para sostener el negocio.
Cuestionó la falta de un sello postal exclusivo para postales, lo que, a su juicio, permitiría abaratar costos y dinamizar el sector. "Una postal no pesa nada, no lleva sobre. Debería existir una tarifa especial", planteó.
El INPOSDOM explica que no se ha dispuesto incrementos en el costo de los sellos filatélicos y atribuye que lo que se ha estado aplicando en algunos casos, es el cobro de aranceles y franqueo de determinados envíos internacionales, a raíz de disposiciones adoptadas por el Gobierno de los Estados Unidos en materia arancelaria, lo que ha generado ajustes operativos en costos asociados a ciertos servicios.
Respecto al interés de la ciudadanía en los sellos postales, la filatelia mantiene una comunidad activa e importante en el país, según indica la entidad.
Manifiesta que algunas series han registrado una alta demanda, como Evolución del Escudo Dominicano, Texto del Himno Nacional, 525 Aniversario de la Fundación de Santo Domingo y colecciones de flora y fauna
"Inposdom realiza entre 18 y 20 emisiones postales al año, con una producción de entre 180,000 y 200,000 sellos anuales, dedicados a resaltar hechos históricos, símbolos patrios, personajes y elementos de nuestra identidad cultural", sostuvo.
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